Hace poco más de un més que me operaron...
Os voy a contar otra de las desdichas de vivir en un piso... ¡en un quinto piso!
Uno va tan tranquilo, paseando por la casa, ve una mosca, o un bicho volador, y ¿qué se supone que debe hacer? por supuesto, perseguirlo. Cazarlo. ¡Comerselo! Pues no, queridos amigos, porque por seguir este apetito mío, acabé saltando por el balcón de mi casa.
¡Y qué dolorrr!
Patita rota, pulmón que perdía sangre, un susto pa cagarse...
En fín, desdichas a mogollón, ¡cuando yo lo que quería era un aperitivo!
Después de estar en la UVI del hospital Veterinario algunos días, con todo el drama de ver a mis amitos llorando, velando por mí... (suerte que mi amita vino a verme 3 veces cada día, porque estuve fatal)... llegó el día de la operación... y tuve que soportar anestesias, goteros, pinchazos y jarabes...
Así que os recomiendo que antes de ir detrás de cualquier bicho, ¡¡¡ fijaos en donde pisais !!!
Yo ya estoy en casa, ya me han quitado el aparato de la pata, estoy la mar de mimado y consentido... y muy a gustito, pero lo que he sufrido no lo olvido.
0 comentarios:
Publicar un comentario