Como gatos convivientes y civilizados, contaremos lo que pasó esta mañana desde la versión de cada uno, y ustedes juzguen quién es el culpable.
Versión de Zeus:
Esta mañana, empecé a maullar en la puerta de la habitación de mis amos, para que me dejaran arroparme entre sus brazos. Mi ama me abrió la puerta y estuve una horita en la gloria, recibiendo caricias y mimos. Cuando mis amos se levantaron abrieron la puerta y allí estaba Gandhi, para su sorpresa. Al salir yo, Gandhi empezó a perseguirme sin ninguna razón coherente y me mordió la pata recién operada. Me tiró de la silla además, y me dí un buen golpe de espaldas. Mis amos, enfadados, y temiendo por mi patita mala, castigaron a Gandhi, dejándolo en el balcón hasta que se le calmasen los humos.
Versión de Gandhi:
Esta mañana me levanté y vi que Zeus no estaba. Empecé a husmear y descubri por mi buen olfato que estaba en la habitación de los amos, ronroneando, mientras yo estaba fuera, esperando a que me dejaran entrar también para recibir mimos. Pero pasó una hora, y no me abrieron. Parece ser que uno tiene que estar lisiado para que lo mimen un poco,... qué injusticia ¿qué pasa con los sanos? ¿no nos merecemos algo de amor? en fín... cuando abrieron la puerta, Zeus salió ronroneando de dentro, como insinuando que se lo había pasado mejor que yo, así que me tomé la justicia por su parte y le pegué un pequeño mordisquito en su dichosa pata, la que hace que todos lo mimen más a él... y como todo es tan injusto, encima se cayó de la silla... ¡y me castigaron a mi! me mandaron al balcón.
Versión de los amos:
Gandhi está muy celoso de Zeus ultimamente, y se aprovecha de él porque está enfermo y no puede caminar bien. Zeus antes tenía sometido a Gandhi, pero ahora Gandhi quiere tener la posición de mando, y parece que así se lo quiere hacer ver a Zeus. Esta mañana le ha mordido la pata y le hemos castigado, y al acabar el castigo de estar en el balcón se ha calmado y no ha vuelto a atacar a Zeus. Esperemos que se calmen los humos, y que cuando Zeus se recupere se acaben los abusos.
¿Quién es el culpable...? O mejor planteado... ¿qué podemos hacer para arreglar esta situación?

1 comentarios:
Hola Silvia! yo creo que el pobre Zeus se merece muchos mimos despues de todo lo que ha pasado, y que Gandhi tendrá que aprender a ganarse vuestra atención y cariño sin agredir a su hermanito. Por cierto te recomiendo dos libros de Antonio Burgos: Gatos sin frontersas y Alegatos de los gatos. No tienen desperdicio!!
besicos
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